Subcomision de Juegos y Sorteos

Miércoles, 13 Agosto   

Seguramente usted está enterado de lo siguiente:
“Sonora, México.- Que los casinos paguen impuestos al estado y municipio, así como buscar su reubicación al ‘estilo gringo’, son los objetivos de la iniciativa que presentó ayer el diputado Mónico Castillo Rodríguez”.

La nota no data de ayer sino de hace unas semanas, y como se la muestro fue reproducida por una página electrónica latinoamericana especializada en el tema del juego. Prosigue así:
“El presidente de la Soberanía Popular dijo que los centros de apuestas generan una problemática muy diversa y su aportación es mínima a las arcas de las haciendas públicas.
“Estamos buscando reformar la Ley de Hacienda del Estado para que a Sonora también le quede algo del impuesto que pagan por ganancias netas”, señaló. Impuesto a los casinos. Se estima que cobra un 20% sobre las ganancias netas del negocio de las apuestas…”

“… La iniciativa del legislador independiente busca que los municipios obtengan algún beneficio por la operación de estas casas de apuestas… ‘Es cuestión de que el municipio haga valer su potestad a la hora de regular el tipo y uso de suelo’…”

Espero que don Mónico Castillo Rodríguez haya leído ya la carta que por este mismo conducto le envié a usted anteayer, específicamente el relato del ex periodista argentino Juan José Marc sobre la sorprendente transformación y el incremento en el valor y en las ganancias de las empresas del juego en la provincia de Buenos Aires cuando fueron legalizadas y se les cobraron impuestos. En pocas palabras, de 10 millones de pesos (argentinos) que pagaron al fisco en el año 2001 pasaron a enterar, entre 2003 y 2005, más de ¡mil 40 millones de pesos!.., y sólo en el estado provincial de Buenos Aires.

En contrapartida, quiero informar al legislador sonorense que en la actualidad el porcentaje del juego ilegal en México es del 66 por ciento; sólo una tercera parte opera en la legalidad, así que las pérdidas, o no ganancias de Sonora por el negocio del juego, son mucho mayores.

El lunes último, quiero recordar, aquí le dije que lo que la secretaría a su cargo no ha hecho para promover una industria del juego legal y hasta socialmente solidaria, ya la Asociación Internacional de Abogados en Derecho del Juego ha comenzado a dar los primeros pasos para impulsar ese proyecto, y en el ámbito legislativo, la Comisión de Turismo de la Cámara de Diputados estaría adelantándose a Gobernación al haber instalado ayer su nueva subcomisión de Juegos y Sorteos, luego de entender lo que esa importante dependencia del Ejecutivo se obstina en mantener debajo de la alfombra:

“… El negocio de los juegos y sorteos en México es actualmente un asunto cotidiano. Podemos observar propaganda alusiva a ellos a través de cualquier medio, ya sea prensa escrita…, ya sea a través de… la televisión, la radio o internet y, de hecho, el negocio de los juegos y sorteos se ha convertido en una actividad de esparcimiento usual en la vida de los todos los mexicanos”.

Esa realidad que desde el año 2004 este espacio viene tratando de hacer entender al Ejecutivo Federal, a través del área política y económicamente responsable de esta actividad, bueno, pues el Legislativo ya se le adelantó y ahora, consciente de la ineficacia de la reglamentación actual en juegos y sorteos, esa subcomisión ha recibido la encomienda de trabajar para adecuarla a la realidad… “El compromiso adquirido por esta subcomisión en los próximos meses —declaró su presidente, el diputado Armando García Méndez— es contribuir a la emisión de los instrumentos necesarios para regular esta actividad, para que se convierta auténticamente en un medio de atracción turística, tal como sucede en las ciudades modernas. La búsqueda, tanto de una derrama económica como la actualización de una Ley de Juegos y Sorteos es una demanda constante”.

Finalmente, pues comienza a fructificar el esfuerzo y la insistencia en impedir los efectos sociales adversos de esa actividad en las economías personales y familiares como consecuencia de la ludopatía —como se llama el vicio del juego—, y la asociación de todas las manifestaciones del crimen organizado con el negocio de los juegos y sorteos para intentar que como en Argentina y otros países latinoamericanos, México también pueda dar el giro en redondo y esa actividad se integre a las que impulsan el desarrollo económico y social del país, como ya ocurre prácticamente en todo el mundo.

Qué pena, secretario Mouriño que Gobernación permanezca encasillada en los viejos usos y costumbres que supuestamente serían borrados de la tarea de gobierno, pero la administración de Fox —con Creel al frente— mantuvo y ahí siguen, para alegrar a algunos bolsillos codiciosos…